Es lógico que aún existan confusiones en una terminología a la que recientemente nos estamos acostumbrando, el desarrollo de nuevas tecnologías ha roto con varios modelos existentes, uno de ellos es la forma en que nos comunicamos verbalmente, por esto creemos que es necesario saber que una comunidad virtual y una red social no son iguales y aquí mencionamos las diferencias esenciales:
Una comunidad virtual es un sitio creado por una o más personas que establecen relaciones a partir de temas comunes, es decir, dialogan, discuten y opinan, mientras su identidad real e incluso su identidad social, puede permanecer oculta.
Por el contrario, en el libro “El nuevo marketing en la web de las redes sociales“, definen a una red social como: “el entretejido formado por las relaciones sociales que desde los diferentes ámbitos de vida y con diferente grado de significatividad, vinculan a un sujeto con otros”.
La diferencia entre las comunidades virtuales y las redes sociales se centran en sus objetivos, las primeras agrupan personas interesadas en temas comunes. Un ejemplo puede ser las personas interesadas en arqueología que ingresan a las comunidades virtuales para compartir o recibir información, generalmente, de primera mano y gran calidad.
Las redes sociales por consecuencia, se centran en las relaciones entre personas sin importar el número de temas que se presentan unas a otras, ni los intereses particulares o profesionales, el tipo de red que se forma es radial. La finalidad es compartir ocio, material multimedia como fotos o vídeos e incluso información sobre lugares, productos o servicios, pero sin compartir una temática común.


El boca a boca es quizás el aliado más antiguo del marketing. Y hoy en día, gracias al irrefrenable empuje de los social media, ha cobrado nuevos bríos para asumir de nuevo el papel central que merece en el universo del marketing, la publicidad y las relaciones públicas.